El conflicto colombiano tiene algo de monstruoso
El conflicto colombiano tiene algo de monstruoso
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AP-Efe, Bogotá. El premio Nobel de Literatura 1998, el portugués José Saramago, afirmó en Bogotá que en el conflicto colombiano "hay algo de monstruoso" que ha terminado por convertirse en rutinario, pese a la gravedad de esa situación. Saramago, durante una conferencia de prensa, se preguntó cómo es que en medio siglo que lleva ese conflicto, "esa llaga", con millares de muertos, de secuestrados, no se ha podido resolver, y aseguró que es a los colombianos a los que les corresponde encontrar una salida, que no es la militar. "El problema de Colombia no tiene una solución militar; son 50 años, dos generaciones, bajo la violencia", con millares de secuestrados, de desaparecidos y de asesinados, recordó. Dijo que "la tierra colombiana tiene que empezar a parir sus muertos", esto es, explicó, darle existencia en la conciencia a sus muertos de "un conflicto totalmente irracional". Consideró que para ello se requiere de una sociedad que intervenga, "que no sea simplemente espectadora para salir de esta pesadilla que amenaza tardar mucho más, porque no hay luz al fondo del túnel".
No hay fin a la vista
Tras aseverar que las Farc están formadas por "bandidos" y perdieron su rumbo, pues están contaminada de narcotráfico, de secuestros y asesinatos, Saramago dijo que el país "está en un laberinto en el que cada paso que se dé no se sabe si acerca o aleja una solución". Anotó que ese grupo "no parece que tengan intención de llegar a un acuerdo" y, por ello, dijo que la sociedad colombiana debe ir mas allá de la protesta, "debe asumir su papel en la solución del problema, que haga lo que le corresponde y no se limite a esperar que otros hagan". Afirmó que una sociedad como la colombiana, que "ha esperado demasiado" una solución a décadas de conflicto y violencia, "debe perder la paciencia" y manifestarse. "¿Cómo? No lo sé", dijo. De otra parte, aseveró que la globalización "es incompatible" con el respeto de los derechos humanos. Sostuvo que Estados Unidos tiene, desde finales del siglo XIX, la idea de dominar todo el mundo, y desde entonces se ha ido encaminando hacia ello, como muestran sus intervenciones a lo largo de muchas décadas en otras naciones.
Derechos humanos
El premio Nobel sostuvo que "el mundo democrático está dirigido por organismos que no son democráticos" y entre ellos nombró al Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Para él, la democracia se ha reducido al simple acto de votación y los gobiernos y hasta los mismos ciudadanos se han olvidado de los derechos humanos que son hoy "letra muerta", lamentó.
"La vida puede ser un poco más digna".
El novelista, de 84 años, deploró la pasividad de la ciudadanía ante los atropellos de los gobiernos y la "versión más salvaje del capitalismo global", en apogeo. Admitió que la literatura puede ser un instrumento de paz en Colombia, pero manifestó que "no es suficiente" y que lograrla es una responsabilidad de toda la sociedad colombiana.
"Colombia vive una situación empantanada".
No le ve solución al conflicto a través de la vía militar, como lo concibe el presidente Álvaro Uribe Vélez. "La literatura puede ayudar a reflexionar pero no solucionará este conflicto", agregó. Descartó que él u otros intelectuales extranjeros pueden ofrecer ideas para poner un fin al conflicto colombiano, que ya dura cinco décadas con el protagonismo de guerrillas de izquierda, paramilitares de extrema derecha y el Estado. "La solución tiene que llegar de adentro", señaló, y resaltó que la sociedad colombiana "tiene que perder la paciencia" y salir a la calle. Aplaudió una marcha realizada la semana pasada contra el secuestro que se realizó en todo el país, en la que participaron más de un millón de personas y dijo que "es un buen comienzo, pero hay que hacer más".
